Reiki

Es una técnica milenaria japonesa de canalización y transmisión de energía vital, del exterior, a través de las palmas de las manos para curar enfermedades físicas o emocionales.

Pueden recibirla todos seres vivos y esta reconocida por la Organización Mundial de la Salud.

¿Para qué sirve?

Cura y previene enfermedades, alivia dolores crónicos, ayuda a la recuperación de las lesiones musculares con mayor rapidez.
Cura las infecciones.
Tiene efecto antiinflamatorio.
Equilibra los campos físico, emocional y espiritual para un correcto funcionamiento del organismo.
Trata todas las patologías psicológicas, como la depresión, ansiedad, trastorno de hiperactividad, trastorno obsesivo compulsivo, fobias... etc.
Especialmente indicado para tratar pacientes con cáncer y ayudar a disminuir los duros efectos de la quimioterapia u otros.

¿Cómo se aplica?

Se aplica con las palmas de las manos, las cuales pasan por determinadas posiciones sin ejercer presión o manipulación de ningún tipo. La persona que lo recibe puede estar sentada o tumbada.

¿Qué beneficios tiene?

Actúa en profundidad yendo a la raíz del problema físico o emocional y sanandolo.
Nos ayuda al crecimiento personal y a expansión de nuestra conciencia.
Carece de efectos negativos ya que solo potencia la capacidad auto-curativa del paciente.
Induce a un estado de armonía y bienestar.
Equilibra la energía vital.
Refuerza el funcionamiento de los órganos y la ayuda a enfrentar los problemas emocionales de forma calmada y tranquila.
Conecta con la espiritualidad.